miércoles, 25 de diciembre de 2013

La familia

¡La familia!,¡qué difícil!, y qué nutritiva cuando se está bien. ¡Es una gran escuela!. 
La visión del mundo la hemos adquirido a través de ella, al menos inicialmente, y ahora toca ver con nuestros propios ojos, y responsabilizarnos de lo que queremos para nuestra vida.




domingo, 22 de diciembre de 2013

Consenso en pareja

Generalmente, en pareja, las situaciones se ven en blanco y negro, en extremos, o gano yo y pierde él, o pierdo yo y gana él, ¿por qué siempre tiene que haber un perdedor y un ganador?, ¿por qué no se llega a un consenso?.


martes, 17 de diciembre de 2013

Joan Garriga en su Twitter hablando sobre constelaciones familiares

Joan Garriga en su Twitter hablando sobre constelaciones familiares dice:

"Una constelación no hace el trabajo, el trabajo lo hace cada persona con su receptividad, su atención a sí misma y su compromiso".

martes, 10 de diciembre de 2013

Autoestima

Tener autoestima, como el propio nombre lo dice, tiene que ver con estimarnos, tenernos en cuenta, escucharnos, priorizarnos.



domingo, 8 de diciembre de 2013

Confianza

Puedes confiar en ti, y en tus recursos cuando estás contigo. Si estás en el otro, dejas tu espacio libre, desatendido.



lunes, 2 de diciembre de 2013

Vídeo: "Las princesas son unas boludas"



La visión de una niña de 7 años sobre las princesas que esperan ser rescatadas por sus príncipes en lugar de salvarse ellas a sí mismas.

martes, 19 de noviembre de 2013

"Vuestros hijos no son hijos vuestros.
Son los hijos y las hijas de la Vida, deseosa de sí misma. 
Vienen a través vuestro, pero no vienen de vosotros. 
Y, aunque están con vosotros, no os pertenecen"

Khalil Gibran - El Profeta

viernes, 1 de noviembre de 2013

Poema de Guillermo Borja (Terapeuta Guestáltico Mejicano)

Poema encontrado en Draregman - La Mirada de las Fieras ( https://www.facebook.com/Draregman)


Alicia Gonzálvez nos comparte retazos de un poema de Guillermo Borja. In memoriam. Gracias.

NO SÉ

"El malestar nace de la confusión,
la confusión del engaño,
el engaño del resentimiento,
el resentimiento del desamor.
(...)
Nadie es de nadie,
nada es de nadie,
ni uno mismo.
(...)
La dificultad no está en despertar,
sino en mantenerse alerta,
cada caída es un recuerdo de la distracción,
cada error un olvido de sí,
la tolerancia, el único bálsamo
para la caída."

Guillermo Borja (Memo)




martes, 22 de octubre de 2013

Charla de Claudio Naranjo sobre educación

NADIE HABLA DE DESARROLLO HUMANO, DE AYUDAR A LAS PERSONAS A QUE SEAN LO QUE PUEDEN SER, DE AYUDARLES A CRECER.

Claudio Naranjo: No voy a hablar de lo mal que está el mundo porque es una obviedad. El mal lo llevamos dentro, está en un cambio profundo en la educación. A veces digo que me siento como una hormiga en una inundación. No paran las hormigas, no hacen caso de si la situación invita al optimismo o al pesimismo. Hay que actuar, hay que hacer lo que se puede y mientras se puede; así me he sentido durante años…
Exaltamos la competitividad y desatendemos el desarrollo humano
Los responsables políticos al hablar de educación mencionan la disciplina, los conocimientos académicos, la excelencia, la competencia o la autoridad del profesor, “pero nadie habla de desarrollo humano, de ayudar a las personas a que sean lo que pueden ser, de ayudarles a crecer.
No creo que la educación vaya bien encaminada. El fin de la educación es conseguir que las personas lleguemos a ser lo que somos, pero la concepción educativa y el hacer de la educación se empeñan en perpetuar una manera de ser. A esto se le llama socialización, y cuando la educación asumió que este era su objetivo se alejó de su sentido más noble y puro: ser lo que somos y hemos venido a ser.
El mal raíz de la sociedad es la estructura patriarcal, que no es el dominio de los hombres sobre las mujeres, lo cual puede ser un caso de injusticia específico, sino el tipo de mentalidad que esto conlleva, la tiranía de una tercera parte de nuestra mente (lo racional) sobre las otras dos (lo instintivo y lo emocional)”.
“La mente patriarcal es responsable de la inequidad, de guerras, de injusticias, de genocidios. El modelo educativo imperante la transmite automáticamente, sin ninguna reflexión. Tenemos una educación tiránica, portadora de una mente patriarcal que se comporta como si no le interesara el cambio. Una educación amenazante empeñada en las notas para pasar exámenes y en aprender a hacer las cosas por un interés. Una educación que no educa. ¡Cómo va a haber desarrollo humano si se educa en el nihilismo, el egoísmo malsano y en buscar sólo mis ventajas!”.
“Necesitamos educar en el encuentro con el otro”
“La educación apuesta por lo conocido. No apuesta por la evolución, no facilita que cada ser humano sea lo que nació para ser en su totalidad. Mientras que todos somos llamados a ser íntegros en un sentido pleno, la educación se ha convertido en un obstáculo para nuestro desarrollo”.
La educación se convierte en la herramienta perfecta para convertirnos en factores de producción idiotizados y perfectamente adaptables a lo que el sistema quiera, sin embargo, “no existe la idea de adaptarnos a nuestra propia naturaleza”. “Uno de los objetivos de la educación debería ser desarrollar la empatía y el amor al prójimo, lo cual pasa por el autoconocimiento, porque para llegar al otro antes he de llegar a mí mismo. La empatía significa resonar con los valores de otro, es un amor que nos lleva al aprendizaje. Necesitamos educar en el encuentro con el otro, donde hay un tú y un yo y donde reside el misterio del uno más uno igual a infinito. Porque implicarnos con el otro nos hace evolucionar. Pero esto no se hace, la educación se queda en el academicismo y en el dogma”.
“Una plaga transmitida y muy extendida es la criminalización de los deseos y de la espontaneidad”. La infelicidad de nuestra condición está estrechamente relacionada con la infravaloración y represión de la vida instintiva.
Somos una especie ‘autocastrante’ que desde la crianza y durante todo el proceso educativo exige ser bueno, ser así o ser asá. Nos guiamos desde el deber, desde el superego. Tal y como en el mundo civilizado hay un sistema represivo, hemos creado un sistema policial interior y no consideramos que la vida pueda funcionar de otra manera. No creemos en absoluto en la permisividad, en el espíritu dionisíaco”.
El estado de la educación marca el estado del mundo. Por ello, yo no estoy interesado en resolver la crisis de la educación sino en salir del entuerto en el que estamos, y eso sólo puede resolverlo un cambio de conciencia. Hay un ‘sálvese quien pueda’ flotando en el ambiente y por eso es necesario inyectar otra conciencia. De esto se puede y se debe ocupar la educación”. Quizás esta nueva educación deba seguir un modelo tan antiguo y tan alineado con el desarrollo del potencial humano, como el que propone Lao Tse en el poema LXV del Tao Te King:
Los antiguos Maestros 
no intentaban educar a la gente,
 sino que, suavemente, enseñaban a no saber. 
Las personas son difíciles de guiar 
cuando creen que saben las respuestas.
 Cuando saben que no saben,
 encuentran su propio camino.
Extractos de unas conferencias en España sobre la educación. El confidencial.com.

viernes, 16 de agosto de 2013

La educación que tenemos roba a los jóvenes la conciencia, el tiempo y la vida

Entrevista a Claudio Naranjo, psiquiatra chileno

28/02/2011 - Autor: Alberto D. Fraile Oliver - Fuente: Fundación Claudio Naranjo
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Claudio Naranjo.
Claudio Naranjo.
Cuando uno escucha a este psiquiatra chileno de 75 años da la sensación de estar frente al Jean-Jacques Rousseau de nuestro tiempo.
Cuenta que estaba bastante dormido hasta que en los años 60 se fue a vivir a EE.UU., allí fue discípulo de Fritz Perls, uno de los grandes terapeutas del siglo XX y formó parte del equipo del Instituto Esalen en California. Allí tuvo grandes experiencias en el mundo terapéutico y en el mundo espiritual. Contactó con el sufismo y se convirtió en uno de los introductores de Eneagrama en occidente. También bebió del budismo tibetano y el zen.
Claudio Naranjo ha dedicado su vida a la investigación y a la docencia en Universidades como Hardvard y Berkeley. Ha fundado el programa SAT, una integración de la terapia Gestalt, el Eneagrama y la Meditación para enriquecer la formación de profesores. En este momento está lanzando un aviso muy contundente: o cambiamos la educación o este mundo se va a pique.
-Dices que para cambiar el mundo hay que cambiar la educación ¿cuál es la problemática de la educación y cuál es tu propuesta?
-La problemática en la educación no es de ninguna manera la que a los educadores les parece que es. Creen que los estudiantes ya no quieren lo que se les ofrece. A la gente se le quiere forzar a una educación irrelevante y se defiende con trastornos de la atención, con desmotivación. Yo pienso que la educación no está al servicio de la evolución humana sino de la producción o más bien de la socialización. Esta educación sirve para domesticar a la gente de generación en generación para que sigan siendo unos corderitos manipulables por los medios de comunicación. Esto es socialmente un gran daño. Se quiere usar la educación como una manera de meter en la cabeza de la gente una manera de ver las cosas que le conviene al sistema, a la burocracia. Nuestra mayor necesidad es la de una educación para evolucionar, para que la gente sea lo que podría ser.
La crisis de la educación no es una crisis más entre las muchas crisis que tenemos, sino que la educación está en el centro del problema. El mundo está en una crisis profunda porque no tenemos una educación para la conciencia. Tenemos una educación que en cierto modo le está robando a la gente su conciencia, su tiempo y su vida.
El modelo de desarrollo económico de hoy ha eclipsado el desarrollo de la persona.
-¿Cómo sería una educación para que seamos seres completos?
-La educación enseña a la gente a pasar exámenes, no a pensar por si misma. En un examen no se mide la comprensión, se mide la capacidad de repetir. ¡Es ridículo, se pierde una cantidad tan grande de energía! En lugar de una educación para la información, se necesitaría una educación que se ocupe del aspecto emocional y una educación de la mente profunda. A mi me parece que estamos presos entre una alternativa idiota, que es la educación laica y una educación autoritaria que es la educación religiosa tradicional. Está bien separar Estado e Iglesia pero, por ejemplo en España, han echado por la borda el espíritu como si religión y espíritu fueran la misma cosa. Necesitamos que la educación atienda también a la mente profunda.
-¿Cuándo hablas de espiritualidad y de mente profunda a qué te refieres exactamente?
-Tiene que ver con la conciencia misma. Tiene que ver con aquella parte de la mente de la que depende el sentido de la vida. Se está educando a la gente sin ese sentido. Tampoco es la educación de valores porque la educación de valores es demasiado retórica e intelectual. Los valores deberían ser cultivados a través de un proceso de transformación de la persona y esta transformación está muy lejos de la educación actual.
La educación también tiene que incluir un aspecto terapéutico. Desarrollarse como persona no se puede separar del crecimiento emocional. Los jóvenes están muy dañados afectiva y emocionalmente por el hecho de que el mercado laboral se traga a los padres y ya no tienen disponibilidad para los hijos. Hay mucha carencia amorosa y muchos desequilibrios en los niños. No puede aprender intelectualmente una persona que está dañada emocionalmente.
Lo terapéutico tiene mucho que ver con devolverle a la persona la libertad, la espontaneidad y la capacidad de conocer sus propios deseos. El mundo civilizado es un mundo domesticado y la enseñanza y la crianza son instrumentos de esa domesticación. Tenemos una civilización enferma, los artistas se dieron cuenta hace mucho tiempo y ahora cada vez más los pensadores.
-A la educación parece solo interesarle desarrollar la parte racional de la gente ¿Qué otras cosas podrían desarrollarse?
-Yo pongo énfasis en que somos seres con tres cerebros: tenemos cabeza (cerebro intelectual), corazón (cerebro emocional) y tripas (cerebro visceral o instintivo). La civilización está íntimamente ligada por la toma de poder por el cerebro racional. Con el momento en que los hombres predominaron en el dominio político, unos 6000 años atrás, se instaura esto que llamamos civilización. Y no es solamente el dominio masculino ni el dominio de la razón sino también de la razón instrumental y práctica, que se asocia con la tecnología; es este predominio de la razón instrumental sobre el afecto y sobre la sabiduría instintiva lo que nos tiene tan empobrecidos. La plenitud la puede vivir sólo una persona que tiene sus tres cerebros en orden y coordinados. Desde mi punto de vista necesitamos una educación para seres tri-cerebrados. Una educación que se podría llamar holística o integral. Si vamos a educar a toda la persona, hemos de tener en cuenta que la persona no es solo razón.
Al sistema le conviene que uno no esté tanto en contacto consigo mismo ni que piense por sí mismo. Por mucho que se levante la bandera de la democracia, se le tiene mucho miedo a que la gente tenga voz y tenga conciencia.
La clase política no está dispuesta a apostar por la educación.
-La educación nos sumerge en un mar de conceptos que nos separan de la realidad y nos aprisiona en nuestra propia mente ¿Cómo se puede salir de esa prisión?

-Es una gran pregunta y es una pregunta necesaria en el mundo educacional. La idea de que lo conceptual sea una prisión requiere una cierta experiencia de que la vida es más que eso. Para uno que ya tiene el interés en salir de la prisión de lo intelectual, es muy importante la disciplina de detener la mente, la disciplina del silencio, como se practica en todas las tradiciones espirituales: cristianismo, budismo, yoga, chamanismo… Parar los diálogos internos en todas las tradiciones de desarrollo humano ha sido visto como algo muy importante. La persona necesita alimentarse de otra cosa que conceptos. La educación quiere encerrar a la persona en un lugar donde se la somete a una educación conceptual forzada, como si no hubiera otra cosa en la vida. Es muy importante, por ejemplo, la belleza. La capacidad de reverencia, de asombro, de veneración, de devoción. No tiene que ver necesariamente con una religión o con un sistema de creencias. Es una parte importante de la vida interior que se está perdiendo de la misma manera en que se están perdiendo los espacios bellos de la superficie de la Tierra, a medida que se construye y se urbaniza.
-Precisamente quería preguntarte tu opinión sobre la crisis ecológica que vivimos.
-Es una crisis muy evidente, es la amenaza más tangible de todas. Se puede prever fácilmente que con el calentamiento de la Tierra, con el envenenamiento de los océanos y otros desastres que están pasando, no vamos a poder sobrevivir tantas personas como las que somos ahora.
Estamos viviendo gracias al petróleo y consumimos más recursos de los que la tierra produce. Es una cuenta atrás. Cuando se nos acabe el combustible será un desastre para el mundo tecnológico que tenemos.
La gente a la que llamamos más primitiva como los indígenas tienen una forma de tratar a la naturaleza que no viene del sentido utilitario. En la ecología como en la economía y otras cosas, hemos querido prescindir de la conciencia y funcionar sólo con argumentos racionales y eso nos está llevando al desastre. La crisis ecológica sólo puede pararse con un cambio de corazón, verdadera transformación, que sólo la puede dar un proceso educativo. Por eso no tengo mucha fe ni en las terapias ni en las religiones. Solo una educación holística podría prevenir el deterioro de la mente y del planeta.
-¿Podríamos decir que has encontrado un equilibrio en tu vida a esas alturas?
-Yo diría que cada vez más, aunque no he terminado el viaje. Soy una persona que tiene mucha satisfacción, la satisfacción de estar ayudando al mundo en el que estoy. Vivo feliz, si se puede ser feliz en esa situación trágica en la que estamos todos.
-Desde tu experiencia, tu trayectoria y tu madurez, ¿cómo procesas el hecho de la muerte?
-En todas las tradiciones espirituales se aconseja vivir con la muerte al lado. Hay que hacerse a esa evidencia de que somos mortales y creo que el que toma la muerte en serio no será tan vano. No tienes tanto miedo a cosas pequeñas cuando hay una cosa grande de la cual preocuparte más. Yo creo que la muerte sólo puede superarla uno que en cierto modo muere antes de morir. Uno tiene que morir a la parte mortal, a la parte intrascendente. Los que tienen suficiente tiempo y vocación y que llegan suficientemente lejos en este viaje interior se encuentran tarde o temprano con su verdadero ser. Y ese ser interior o ese ser lo que uno es, es algo que no tiene tiempo y que le da a una persona una cierta paz o un sentido de invulnerabilidad. Estamos muy absortos en nuestra vida cotidiana, en nuestros pensamientos de alegría, tristeza, etc… No estamos en nosotros, no estamos atentos a quien somos. Para eso necesitamos estar muy en sintonía a nuestra experiencia del momento. Esta es la condición humana, estamos viviendo hacia el pasado y el futuro, el aspecto horizontal de nuestra vida. Pero poco atentos a la dimensión vertical de nuestra vida, el aspecto más alto y más profundo, eso es el espíritu y es nuestro ser y la llave para acceder es el aquí y ahora.
A veces vamos en busca del ser y a veces nos confundimos en la búsqueda de otras cosas menos importantes como la gloria.
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Más información sobre Claudio Naranjo en
http://www.fundacionclaudionaranjo.com

miércoles, 14 de agosto de 2013

Baja autoestima



Tener autoestima, como el propio nombre lo dice, tiene que ver con estimarnos, tenernos en cuenta, escucharnos, priorizarnos.
Una persona con autoestima, tiene estima en sí misma, se escucha, escucha sus necesidades, y las lleva a cabo. Es una forma saludable de buscar el pan para uno mismo.  

Alguien con baja autoestima, no cree en sí mismo, piensa que los demás son más capaces que él para enfrentarse al mundo, así que todo lo deja en manos de otros. No se responsabiliza de sí mismo, porque no confía en él, así que para conseguir el  sustento que todos necesitamos (de todo tipo, amoroso, monetario, etc…), utiliza juegos de manipulación, formas indirectas de obtener lo que desea. El esfuerzo que se usa al manipular o conseguir el sustento de forma indirecta es inmenso.

En la medida que nos dejamos en manos de otro, y no asumimos nuestra propia responsabilidad, nos vamos deteriorando, ya que estamos cada vez más alejados de nuestro ser.

Es duro enfrentarse a la vida, no es complicado, requiere mucha valentía y arrojo, pero una vez nos enfrentamos a vernos, sin enmascararnos, sin edulcorar la realidad, descubrimos nuestra fuerza, y crece nuestra autoestima de forma exponencial.


Es un trabajo de poquitos, de pasitos pequeños, grandes, todos valen para descubrirnos, independizarnos, ser autónomos, y libres, sino siempre dependeremos, en lugar de libremente elegir lo que queremos para nosotros. Una pequeña independencia ya es mucho.

Lo que sí puedo asegurar por experiencia propia es que a medida que uno hace terapia, cada vez uno se siente mejor, más autónomo, más libre, y aunque siempre hay dificultades, las que enfrentamos con más ligereza, y descubrimos los recursos que antes no poseíamos.




No hace falta ser perfectos para sentirnos a gusto en nuestra piel, simplemente ser más generosos, menos exigentes, aceptarnos más y mejor, conocernos mejor, y caminar pasito a pasito. 

Dori Pena Gayo - Psicóloga y Terapeuta Gestalt 

martes, 13 de agosto de 2013